EspañolEnglish
12 Pasos e Historia PDF Imprimir E-mail

Nuestra Historia:

Los antecedentes de los Hogares se remontan a 1980, año en que se inicia el primer hogar en San José, la ciudad capital de Costa Rica, como fruto de un inte4rcambio de experiencias continentales con miembros de Alcohólicos Anónimos, que ha título personal se organizaron para brindar un espacio residencial para favorecer la recuperación de los alcohólicos.
El modelo se replicará en los años 90 , luego de experiencia de diez años y se difunde en el valle central del país en vista de la demanda de servicios. Para 1991, por  iniciativa de los directivos de estos hogares, con la intencionalidad básica de compartir las diversas experiencias, dificultades logísticas y económicas, siempre  manteniendo el principio de la autonomía administrativa y económica de cada Hogar,  lo que permitió el nacimiento del Comité Permanente de Servicios Generales (COPESEGE). La dimensión de autonomía será un principio que se mantendrá en la conformación de la Federación.

Conforme que sucedieron cambios en la forma de afrontar el problema de alcoholismo y y la adicción , así como el aumento en la demanda de servicios, la calidad de los mismos, normativas nuevas en las instituciones rectoras, supervisoras, o acreditadas del país o bien cambios en las políticas de salud,  nació la idea de la necesidad de un frente representativo de los hogares para evaluar los problemas estructurales , económicos, representativos y generar soluciones en sus diversos niveles públicos . Sin embargo el acercamiento y la voluntad de crecimiento fue estableciendo pautas, formas comunes, la necesidad de directrices, y la defensa de los intereses comunes. La sensibilidad por el alcohólico que aun sufre mantenía vigente la profunda motivación de que la esperanza se nutría de esfuerzos continuados y acrisolados en el yunque del dolor.

El paso fundamental lo originó la decisión de conformar una Federación de Hogares Salvando al Alcohólico de Costa Rica , base jurídica necesaria para una representación legal significativa. Este convicción  generó la necesidad de unificar criterios, objetivos, metas así como el fortalecimiento de las comunicaciones y servicios de enlace permanentes. Dos años transcurrieron para lograr los cambios legales que debían realizarse en cada Hogar en sus estatutos y tener la facultad legal de federarse según la Ley de Asociaciones del país. En Junio del 2001 se realizó la asamblea definitiva de 9 Hogares que habían logrado los cambios estatutarios y se constituye la Federación de Hogares Salvando al Alcohólico de Costa Rica, con sede en el Hogar de Goicoechea. Posteriormente fueron incorporándose los Hogares restantes, para el 2011 la conforman 14 Hogares, quedando pendiente dos de ellos.

Una parte del programa de recuperación sugerido por A.A. se encuentra expresado en los Doce Pasos que aparecen a continuación. Basados en la experiencia de los primeros miembros de A.A., los Pasos constituyen una constancia de los principios y las prácticas que ellos elaboran para mantener su sobriedad (después de haber fallado en otros muchos intentos). Si su alcohólico se resiste a la idea de tener que atarse a un código rígido de conducta, usted puede tranquilizarle. Cada miembro utiliza los Pasos de la manera que le parece indicada.
Los Pasos se sugieren como programa de recuperación. Aunque la experiencia demuestra que para muchos miembros, su comodidad en la sobriedad depende, hasta cierto punto, de su comprensión y aceptación de los Pasos, no se obliga a ningún miembro a aceptarlos, ni aun a leerlos. Le corresponde al individuo decidir cuándo y cómo va a utilizarlos.

HE AQUÍ LOS DOCE PASOS DE A.A.

PASOS

ENUNCIADO.

1

Admitimos que éramos impotentes ante el alcohol y que nuestras vidas se habían vuelto ingobernables.

2

Llegamos al convencimiento de que un Poder Superior podría devolvernos el sano juicio.

3

Decidimos poner nuestras voluntades y nuestras vidas al cuidado de Dios, como nosotros lo concebimos.

4

Sin miedo hicimos un minucioso inventario moral de nosotros mismos.

5

Admitimos ante Dios, ante nosotros mismos y ante otro ser humano, la naturaleza exacta de nuestros defectos.

6

Estuvimos enteramente dispuestos a dejar que Dios nos liberase de todos estos defectos de carácter.

7

Humildemente le pedimos que nos liberase de nuestros defectos.

8

Hicimos una lista de todas aquellas personas a quienes habíamos ofendido y estuvimos dispuestos a reparar el daño que les causamos.

9

Reparamos directamente a cuantos nos fue posible el daño causado, excepto cuando el hacerlo implicaba perjuicio para ellos o para otros.

10

Continuamos haciendo nuestro inventario personal y cuando nos equivocábamos lo admitíamos inmediatamente.

11

Buscamos a través de la oración y la meditación mejorar nuestro contacto consciente con Dios, como nosotros lo concebimos, pidiéndole solamente que nos dejase conocer su voluntad para con nosotros y nos diese la fortaleza para cumplirla.

12

Habiendo obtenido un despertar espiritual como resultado de estos pasos, tratamos de llevar este mensaje a los alcohólicos y de practicar estos principios en todos nuestros asuntos.