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¿Cree Tener Ya Problemas? PDF Imprimir E-mail
Escrito por Administrator   
Miércoles, 11 de Octubre de 2006 03:17

¿Cómo puedo saber si soy verdaderamente alcohólico?

Solo usted puede tomar esta decisión. A muchos de los actuales miembros de A.A. les habían dicho que ellos no eran alcohólicos, que solo necesitaban más fuerza de voluntad, un cambio de ambiente, mas descanso o algunas distracciones nuevas para recuperarse. Finalmente se dirigieron a A. A. porque sentían sinceramente que el alcohol los había derrotado y que estaban dispuestos a probar cualquier cosa que los librara del incontrolable deseo de beber.


Algunos de esos hombres y mujeres sufrieron terribles experiencias a causa del alcohol antes de estar dispuestos a admitir que el alcohol no les convenía. Se volvieron negligentes robaron, mintieron, estafaron, y hasta mataron en medio de sus borracheras. Abusaron de sus patrones y de sus propias familias. Perdieron toda noción de responsabilidad en sus relaciones sociales. Malgastaron su caudal material, mental y espiritual.


Otros muchos que tuvieron experiencias menos trágicas también se dirigieron a A.A. No estuvieron nunca presos ni hospitalizados. Sus excesos en la bebida habían sido notados apenas por los miembros de la familia y por los amigos más cercanos. Pero sabían lo suficiente acerca de la bebida para reconocer los síntomas del alcoholismo y saber que se trataba de una enfermedad progresiva. No deseaban participar en esa clase de progreso.

Entre los A.A, se dice que no hay tal cosa como ser un Alcohólico a medias y solo el individuo mismo puede decir si para él, el alcohol se ha convertido en un problema incontrolable.


¿Puede un alcohólico volver a beber normalmente?

Hasta donde ha podido determinarse, ningún alcohólico ha vuelto a dejar de serlo. El solo hecho de haberse abstenido del alcohol durante varios meses o años, nunca ha sido suficiente para que un alcohólico pueda beber (normalmente) o socialmente. Una vez que el individuo ha traspasado la frontera entre beber mucho y beber irresponsablemente, no puede volver atrás. Pocos son los alcohólicos que deliberadamente tratan de beber hasta hallarse en apuros, pero los apuros y molestias parecen ser la consecuencia inevitable que espera a los alcohólicos. Después de abstenerse por algún tiempo, puede pensar que no corre peligro experimentando con unas cuantas cervezas o unos pocos vasos de vino suave. Puede engañarse con la falsa idea de que si solo bebe un poco con las comidas evitara meterse en problemas. Pero no tardara en verse nuevamente en las garras del alcohol aunque con toda sinceridad desee limitarse a beber con moderación y en reuniones de sociedad.


La respuesta, basada en la experiencia de A.A. Es que quien es alcohólico nunca será capaz de controlar el alcohol durante un periodo de tiempo apreciable. Eso deja abiertos dos caminos: dejar que la enfermedad siga empeorando progresivamente, con todas sus terribles consecuencias, o abstenerse totalmente del alcohol y desarrollar una nueva manera de vivir constructivamente.


¿No puede un miembro de A.A. beber ni siquiera cerveza?

Naturalmente, en AA, no existen preceptos de carácter obligatorio y nadie vigila a los miembros para cerciorarse de si están bebiendo o no. La respuesta a esta pregunta es que si un individuo es alcohólico no puede arriesgarse |a tomar alcohol de ninguna forma. El alcohol no deja de ser alcohol en ninguna forma. El alcohol no deja de ser alcohol aunque este en la forma de un Martini, un whiskey con soda, un brandy con agua, una copa de champaña o una cerveza. Para un alcohólico, una bebida alcohólica en cualquier forma puede ser demasiado y veinte tragos de licor pueden no bastarle.


Para asegurarse de su sobriedad, el alcohólico tiene que abstenerse totalmente de alcohol , sin para que nada importe la cantidad y sin que influyan la mezcla y el grado de concentración que se crea capaz de soportar.


Claro está, que muy pocos son los que pueden emborracharse con solo una o dos botellas de cerveza. El alcohólico lo sabe tan bien como cualquiera. Puede hasta convencerse de que apenas va a tomarse dos o tres cervezas y no más durante el día. En algunas ocasiones puede incluso seguir ese programa durante varios días o semanas. Pero eventualmente llega a la decisión de que ya que esta bebiendo más vale (hacer las cosas bien hechas) y va aumentando la cantidad de vino o cerveza, ósea pasa a un licor fuerte y, antes de darse cuenta, vuelve a estar donde había empezado.

Última actualización el Martes, 18 de Octubre de 2011 11:52